viernes, 9 de septiembre de 2011

Feliz Día del Administrador

Estimados (as) Colegas:

En este día del Administrador, hacemos llegar a todos los colegas un caluroso saludo y muchos éxitos en su vida profesional, laboral y familiar, a la vez que hacemos votos para que todos festejemos en paz y armonía todos los días de nuestra vida profesional y que: “Un hoy bien vivido hace que cada ayer sea un sueño de felicidad y cada mañana una visión de esperanza”. Que esta digna y hermosa profesión que hoy nos une en la OLA, mañana nos apasione aun más.

En este día tan importante recordemos que la cohesión social en las sociedades está basada en la confianza como la base de esa cohesión social.

La formación profesional de los administradores, gestores y líderes de líderes en la conducción de las empresas, se genera en la necesidad de aumentar la calidad y las competencias de la formación de nuestros profesionales en administración, único camino para alcanzar aquellos grupos económicos que se adelantaron en la investigación y promoción de empresas altamente competitivas y de clase mundial.

Muchos de nosotros, como seres humanos que participamos en la evolución de este mundo y además con el privilegio y la responsabilidad que nos otorga una formación profesional, debemos fortalecer la sana convivencia de todos los miembros y grupos de la sociedad, sin olvidar nunca que toda profesión tiene como finalidad el bien común y una dimensión social, de servicio a la comunidad.

Cada vez más, es imperiosa la necesidad de trabajar en equipo con el Gobierno, con las Universidades, tanto públicas como privadas, con los estudiantes que son los que aprenden, que hablan, que escriben, que analizan, que crecen en poder intelectual y en capacidad creadora por nuestro efecto multiplicador y que son aún hoy, la medida del alcance, a la calidad y los logros. Este proceso intelectual de crecimiento y desarrollo solo puede darse en la visión compartida y en el contexto del gobierno compartido y de la libertad académica en la consecución de herramientas y conocimientos que garanticen a la sociedad, la formación de profesionales en administración, con los conocimientos de excelencia y de alta calidad para que respondan a los postulados de nuestra corporación, y elevar el nivel de vida de los administradores y de los pueblos menos protegidos por los agentes económicos.

Recordamos asimismo el slogan “del administrador” que hace mucho tiempo usamos y respetamos.

CADA ADMINISTRADOR ES UN ESLABÓN DE UNA CADENA, QUE CUANTO MÁS UNIDA, MÁS FUERTE RESULTA.

Para comprender y estar totalmente conscientes de la responsabilidad que nos corresponde asumir, como personas y desde nuestra profesión, es importante dejar claros los distintos términos, principios y enfoques que respaldan las posiciones y el accionar de todos los individuos dentro de una sociedad.

El enfoque de la cadena global como herramienta analítica en el contexto de nuestras responsabilidades políticas, económicas, sociales, tecnológícas, legales y ambientales entre otras, ha venido aplicando estrategias de desarrollo que permitan incluir en el análisis de las nuevas dinámicas de la organización internacional de las industrias globales, las teorías del comercio internacional predominantes, basadas en las ventajas absolutas, comparativas o competitivas, para el diseño, formulación, implementación y control de políticas públicas orientadas a fortalecer la competitividad dentro del contexto actual de globalización. Este proceso conlleva a la necesidad de convertir el capital intelectual en unas de mayor competitividad internacional de manera sistémica, sostenible y sustentable con tendencias de descentralización progresivas de los procesos de producción; y las fronteras nacionales que llegan a ser menos importantes económicamente, a raíz de la liberalización de los flujos de mercancías y de capital internacional, así como a la reducción gradual del papel de los Estados.

Por estas razones, la discusión del administrador debe concentrarse en la naturaleza y en las cuatro dimensiones básicas de las cadenas, a saber: su estructura de insumo-producto en la generación de valor, la ubicación de las actividades productivas, el contexto institucional y sociopolítico, y la estructura de la fuerza motriz o de gestión de la cadena.

Y como decía Winston Churchill: ¡Nunca! ¡Nunca! ¡Nunca! ¡Nunca! Os deis por vencidos

Que Dios nos siga bendiciendo hoy y siempre,

Dr. Oscar Mena Redondo

Presidente OLA

http://www.ola-internacional.org/